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Consulado Honorario de Ucrania en Misiones

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El llamamiento del IV Foro Mundial de los Ucranianos (Kyiv, 20 de agosto de 2006) a la Comunidad Internacional, Gobiernos y Parlamentos de los países del mundo

Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio Adoptada y abierta a la firma y ratificación, o adhesión, por la Asamblea General en su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948

Convocatoria del Presidente de Ucrania a los ucranios del mundo con motivo del recordatorio del 75- aniversario del holodomor de los años 1932 -1933

El genocidio por hambre contra el puebloucraniano

en los años 1932-1933

 

En la tormentosa historia del siglo XX el Holodomor (Hambruna) de los años 1932-33, llevado a cabo contra el pueblo ucraniano, ocupa un lugar especial. Esta acción terrorista global, llevada a cabo por el régimen comunista contra la población pacífica, no debe tener prescripción ni olvido. Al menos diez millones de ucranios fueron muertos por hambre organizada para lograr un objetivo político criminal – el debilitamiento y exterminio de los campesinos ucranios libres – base social de la nación, de sus tradiciones, su fundamento moral y autenticidad.

 

 

Según el conocido científico estadounidense James Mace: “La colectivización forzada fue una tragedia para todo el campesinado soviético, pero para los ucranios fue una tragedia en particular. Tomando en cuenta la casi total destrucción de las elites urbanas, la colectivización representaba su aniquilamiento como organismo social  y factor político, quedando relegados a una situación que los alemanes denominan  “naturfolk”(“pueblo primitivo”)”.

El hambre de 1932-1933 se extendió prácticamente a todas las regiones de Ucrania que en aquel entonces era la parte integrante de la URSS. No fue un fenómeno natural sino una acción administrativa cínica, ejecutada en forma consciente, como lo atestiguan los documentos de la época. En el país se disponía de suficiente cantidad de trigo, pero este fue vendido al exterior. Por órdenes del Gobierno estaba  vedado cualquier comercio en zonas rurales, se prohibió abastecer las aldeas de alimentos, fueron perseguidos y condenados a 10 años de cárcel, inclusive a fusilamiento, a todos aquellos que usaban el trigo para el pago de salarios. Estos hechos están documentados en los archivos oficiales de los organismos del Gobierno de entonces.

Los investigadores mencionan diversas cantidades de muertos por el Holodomor: 5, 7, 9 y 10 millones de personas. Sea cual fuere el caso se trata de millones de inocentes víctimas. Y si tomamos en cuenta las por causas derivadas (como el agotamiento físico total, tifus, envenenamientos gastro-intestinales, represiones, suicidios debido al desorden psíquico y colapso social), un cómputo aproximado arroja la cifra de 14 millones de personas que perdieron su vida por éste motivo.

Evidentemente, el criterio de apreciación de la magnitud de la tragedia no está sólo en la cantidad, sino en la capacidad de cada persona de tomar el dolor ajeno como suyo propio. Al respecto, la conocida poetisa ucraniana Lina Kostenko, decía que “el Holodomor se encuentra más allá de las fronteras del dolor”.La universalidad de esta catástrofe nacional sólo puede ser entendida con la profundidad de la conmoción interna de todo aquel que se considere una persona civilizada.

Por su direccionamiento antiucraniano y por la magnitud en su aplicación, el Holodomor de los años 1932/33 se reveló como el arma más terrible de destrucción masiva y de esclavización social de los campesinos, utilizada por el régimen totalitario existente.

Sin un adecuado análisis de esta más cínica forma de terror político, en sus aspectos históricos, sociológicos, legales y políticos es imposible, hoy día, imaginar la historia de la Europa del siglo XX y comprender la esencia misma del totalitarismo. Con todo fundamento se puede hablar de una catástrofe social-humanitaria global en la historia de la humanidad y no sólo en la de Ucrania.

A juzgar por los informes de la época, enviados por los representantes diplomáticos a sus respectivos países, los Jefes de Estado conocían las condiciones y el alcance de la Hambruna en Ucrania. El Prof. O.Shulhin, Jefe de Gobierno de la República Democrática Ucrania (UNR), exiliado en Paris, dirigió una nota a la Liga de las Naciones y a la Cruz Roja Internacional sobre las horrendas consecuencias del hambre allí organizado. Sin embargo, los círculos políticos y empresariales de los países extranjeros observaban, en silencio, el desarrollo de la tragedia o simplemente no la querían ver, engañados por la efectiva propagando del régimen estalinista.

         Recién gracias a los esfuerzos de la emigración ucraniana fue formada una Comisión del Congreso de los EE.UU. de Norteamérica, encabezada por el científico James Mace, a cuyas instancias, en el año 1986, el Holodomor de 1932-33 en Ucrania fue denominado genocidio.

         Poco tiempo después, en noviembre del año 1989, una Comisión de eminentes juristas, presidida por el prestigioso profesor de la Universidad de Stockholm, Dr. Jacob Sandberg, dictaminó que la Hambruna, organizada en 1932-33 por el régimen soviético, fue un genocidio contra el pueblo ucraniano.

         El 14 de mayo del año 2003, al conmemorarse el 70 Aniversario del Holodomor, fue convocada una Sesión especial de la Verjovna Rada (Parlamento) de Ucrania. Los integrantes de esta Sesión aprobaron una proclama al pueblo ucraniano, donde reconocen que “…El Holodomor fue conscientemente organizado por el régimen estalinista y debe ser públicamente condenado por la sociedad ucraniana y la comunidad internacional, debido a la cantidad de victimas, como uno de los más grandes genocidios de la historia mundial”. 

Ese mismo año, en la 58-a Sesión de la Asamblea General de la ONU, por primera vez en la historia de esta alta Organización Internacional, hubo una declaración conjunta de las delegaciones de los estados miembros que designó,  al Holodomor de los años 1932-33 como una tragedia nacional del pueblo ucraniano, declaró los pésames a sus victimas y apeló a todos los estados-miembros de la Organización, a sus entidades especializadas, a las organizaciones regionales e internacionales, a los fondos y asociaciones civiles, tributar homenaje a la memoria de todos aquellos que fallecieron en este trágico período de historia.

Los Parlamentos de trece países reconocieron a este acto de terror como genocidio contra el pueblo ucraniano. Sólo mencionaremos aquí la declaración del homenaje a las víctimas del Holodomor en Ucrania de los años 1932-33, aprobado por el Senado de la República Argentina el 23 de setiembre del 2003; la Resolución del Senado Canadiense, del 19 de junio del 2003, apelando a su Gobierno a reconocer al Holodomor en Ucrania de los años 1932-33 y condenar cualquier tipo de intento de ocultamiento de la verdad histórica sobre el hecho de que esta tragedia no fue otra cosa que un genocidio; la Resolución de la Cámara de los Representantes del Congreso de los EE.UU. de Norteamérica Nº 356 del 20 de octubre del año 2003 y también la reciente aprobación de una Resolución permitiendo la construcción, en un predio de la ciudad de Washington, del monumento a las victimas del Holodomor-genocidio.

En la reunión plenaria de alto nivel de la Asamblea General de la ONU del 15 de setiembre del 2005, el actual Presidente de Ucrania Victor Yushchenko, en su alocución a los Jefes de Estado presentes, apeló “en nombre de una Nación que ha perdido 10 millones de personas por el Holodomor-genocidio” a conocer toda la verdad sobre los crímenes contra la humanidad y, para así, tener la seguridad que la indiferencia no estimulará a los criminales.

El día 25 de setiembre pasado, en la Sesión de la 61 Asamblea General de la ONU, el Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania Dr. Borys Tarasyuk, como representante de un país miembro del Consejo de Derechos Humanos, al referirse sobre el próximo 60 Aniversario de la Convención sobre la prevención y el castigo del crimen del genocidio mencionó que, una y media década antes de su aprobación, el pueblo ucraniano ya era víctima de genocidio. “Deliberadamente organizado por el régimen totalitario comunista y con el propósito de destruir el centro vital del, amante de libertad, pueblo ucraniano – su campesinado, el urdido Holodomor de los años 1932-33 causó en Ucrania la muerte de siete a diez millones de inocentes hombres, mujeres y niños que representaban, entonces, el 25 % de su población”….”Ucrania apela a las Naciones Unidas, como al portavoz colectivo de la comunidad internacional, contribuir a la conmemoración del 60 Aniversario de la Convención reconociendo al Holodomor como acto de genocidio contra el pueblo ucraniano”.

El día 28 de noviembre de 2006, la Verjovna Rada (Parlamento) de Ucrania aprobó la Ley “Sobre el Holodomor en Ucrania de los años 1932-1933”, propuesta por el Presidente de Ucrania Víctor Yushchenko. Según esta Ley, el Holodomor en Ucrania de los años 1932-1933 es declarado genocidio contra el pueblo ucranio. En su preámbulo se incluye la definición del genocidio, de acuerdo a la jurisprudencia internacional aceptada. Asimismo, la propia Ley establece que, “la negación pública de la existencia del Holodomor de los años 1932-33 en Ucrania se considera una burla a la memoria de los millones de víctimas de la tragedia, una humillación a la dignidad del pueblo ucraniano y es ilegal”.  

Por último, es importante remarcar el hecho que este año se conmemora el 75 Aniversario de la gran tragedia y con este motivo Ucrania presentaría, ante las Asamblea General de las Naciones Unidas, una nueva propuesta dirigida a declarar el Holodomor de los años 1932-1933 un genocidio contra el pueblo ucranio.

Esto ayudará renovar la justicia histórica, recordar a las victimas y advertir una vez más sobre las horrorosas consecuencias de actividades de regímenes totalitarios de cualquier signo y color, tanto en el pasado como en el futuro.

Fuente:Embajada Ucraniana en la Republica Argentina