Buscando la justicia para castigar a los culpables en el derribo del avión del vuelo MH17.

Comunicado de la Embajada de Ucrania en la República Argentina

 

 Hace tres años, el 17 de julio de 2014, el avión Boeing-777 de la compañía Malaysian Airlines que estaba realizando el vuelo MH17 entre Ámsterdam y Kuala Lumpur resultó ser víctima de un ataque en el espacio aéreo del Este de Ucrania, ya ocupado en aquel entonces por los separatistas respaldados por las fuerzas armadas de Rusia. Como resultado de una de las mayores tragedias aéreas de últimos años perdieron la vida 298 personas: nacionales de 10 países, entre ellos - 80 niños y dos bebés.

Apenas 4 días después del trágico accidente el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó unánimamente la Resolución 2166, el documento que exhortaba llevar a cabo una investigación independiente e imparcial de este accidente aéreo con el fin de llevar ante la justicia a los responsables de este acto terrorista.

Sin embargo, todos los esfuerzos de la comunidad internacional de crear un tribunal a cargo de las Naciones Unidas – la única organización intergubernamental cuyo mandato no fuese cuestionado por ninguno de los estados – sefracasaron por causa del bloqueo ruso del proyecto de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la creación de un tribunal internacionalpara llevar ante la justicia a los culpables en este crimen.

Bajo tales circunstancias hasta el julio corriente era el Equipo Conjunto de Investigación del derribo del avión del vuelo MH17 de “Malaysian Airlines” (JIT – Joint Investigation Team), compuesto por los expertos de Australia, Bélgica, Malasia, Ucrania y Holanda, quienes llevaban a cabo la investigación del derribo del avión en el Este de Ucrania.

El 5 de julio de 2017 el Gobierno de los Países Bajos, en nombre de los países-miembros del JIT, anunció una decisión aprobada conjuntamente sobre la elección del mecanismo judicial para llevar ante la justicia a los culpables. Al examinar diferentes opciones de la creación de un mecanismo de persecución, así como basándose en las conclusiones de la investigación del JIT, los países investigadores han tomado una decisión de llevar a cabo el proceso penal en el marco del sistema judicial neerlandés.

Creemos que es una elección justa por muchas razones. En primer lugar, no olvidemos que la mayoría de los fallecidos en el accidente fueron los ciudadanos de los Países Bajos. Además, todos los estados del JIT comparten una visión común que los procedimientos penales holandeses se llevarán a cabo de una manera altamente profesional, objetiva e imparcial, como se exige la Resolución 2166 del Consejo de Seguridad de la ONU.

La base jurídica de la aplicación de esta decisión es un acuerdo entre Ucrania y el Reino de los Países Bajos sobre la cooperación jurídica internacional en el ámbito de los delitos relacionados con el derribo del avión del vuelo MH17, firmado el 7 de julio de 2017. El documento prevé las disposiciones prácticas de la entrega de la jurisdicción de Ucrania a los Países Bajos, lo que asegure la participación de todos los sospechosos del crimen en el proceso judicial holandés.

El juicio se basará en los resultados existentes de la investigación del Equipo Conjunto, pero eso no significa que la investigación criminal haya sido finalizada. Todavía debemos obtener de la Federación de Rusia respuestas a muchas preguntas sobre este accidente trágico.

Numerosos hechos presentados por los investigadores apuntan a que el disparo fatal se realizó de un sistema de misiles "tierra-aire" BUK-M de fabricación rusa, disparado desde el territorio que se encontraba bajo el control de los así llamados "separatistas" pro-rusos. El estudio de la organización no gubernamental “Bellingcat” publicado hoy mismo con motivo del 3º aniversario de la tragedia nos propone hasta el número de registro de este sistema de misiles "tierra-aire" BUK-M: No 332, perteneciente a la 53ª brigada de misiles antiaéreos de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia.

¿Cómo fue trasladado este “BUK-M” al territorio de Ucrania? ¿Por qué Rusia cerró para la aviación civil su espacio aéreo limítrofe con él de Ucrania precisamente la noche del accidente, 17 horas antes del derribo del Boeing MH17? Y lo que es más importante: ¿quién dio el orden de disparar? Es obvio que el Kremlin no quiere responder a estas y a muchas otras preguntas, ya que no está interesado que la verdad sobre los autores de aquel crimen horrendo salga a la luz.

Mientras Moscú sigue declarándose inocente, esperamos que los esfuerzos de la comunidad internacional de sacar a relucir la verdad sobre el derribo del avión sean exitosos. En este contexto, la transferencia del expediente penal a los Países Bajos representa un paso importante para que se haga la justicia.

La comunidad internacional, junto con las familias que perdieron a sus parientesen aquel fatídico día, el 17 de julio de 2014, está exigiendo la justicia.

Ucrania junto con otros países democráticos está reclamando que se haga justicia y que los verdaderos artífices de esa enorme tragedia humana sean reconocidos culpables y respondan por sus atrocidades. Seguiremos firmes en nuestros intentos de llamar por sus nombres a los verdaderos criminales, los cuales, al fomentar una guerra contra nuestro país y nuestro pueblo, no se paran ante nada, mandando sacrificar a sangre fría a centenas de vidas inocentes de pasajeros que no tenían nada que ver con las ambiciones imperialistas de las autoridades rusas.