Comunicado de la Embajada de Ucrania sobre la violación de los derechos humanos en Crimea

La organización Amnistía Internacional que se especializa en la defensa y protección de derechos humanos en varias partes del mundo, acaba de publicar el informe titulado “Un año después: la violación de los derechos de libre expresión, reuniones y asociaciones en Crimea”. El documento contiene una crítica muy aguda de las autoridades de ocupación de Crimea y de las autoridades rusas en general, en el ámbito de la protección de los derechos humanos, y confirma la conclusión, ya hecha anteriormente por varias organizaciones, como la ONU, la OSCE, el Consejo de Europa, Human Rights Watch, entre otras, de que las autoridades rusas están violando, de manera consciente, sistémica, considerable, y, lo que es pero de todo, impune, los derechos humanos y las libertades fundamentales en Crimea.

La organización Amnistía Internacional que se especializa en la defensa y protección de derechos humanos en varias partes del mundo, acaba de publicar el informe titulado “Un año después: la violación de los derechos de libre expresión, reuniones y asociaciones en Crimea”. El documento contiene una crítica muy aguda de las autoridades de ocupación de Crimea y de las autoridades rusas en general, en el ámbito de la protección de los derechos humanos, y confirma la conclusión, ya hecha anteriormente por varias organizaciones, como la ONU, la OSCE, el Consejo de Europa, Human Rights Watch, entre otras, de que las autoridades rusas están violando, de manera consciente, sistémica, considerable, y, lo que es pero de todo, impune, los derechos humanos y las libertades fundamentales en Crimea.

Sigue abajo la traducción de algunos párrafos del informe mencionado, cuya versión completa, en idioma inglés, se puede leer en: http://amnesty.org.ua/wp-content/uploads/2015/03/Crimea_Briefing_formatted_final-and-formatted.pdf.

 

“La actitud de las autoridades de-facto de Crimea y de sus dueños rusos para con sus oponentes es simple: tienen que marcharse o callarse. Muchos de los críticos de hecho tuvieron que marcharse, acelerados también por una serie de secuestros, en los primeros meses después de la anexión”.

“La libertad de expresión fue severamente restringida en Crimea desde la ocupación y la anexión de la península por Rusia en febrero y marzo de 2014. Esto sucedió en parte debido a la aplicación de las leyes y prácticas rusas generalmente restrictivas, pero fue claramente agravado por el deseo de las autoridades de-facto de Crimea de silenciar las voces pro-ucranianas y otras que no estaban de acuerdo”.

“Como resultado, un año después de la anexión hay mucho menos pluralismo en los medios locales, donde los puntos de vistas contrarios, especialmente los pro-ucranianos – no son más tolerados”.

“Las reuniones públicas contrarias a la anexión de Crimea dejaron de celebrarse después del 18 de marzo de 2014 cuando fue firmado en Moscú el “tratado” que selló la anexión de Crimea por Rusia. Desde entonces los activistas pro-ucranianos más abiertos tuvieron que abandonar la península temiendo por su seguridad personal y el riesgo de una persecución criminal”.

“Los tártaros de Crimea han sufrido el principal peso de esas nuevas restricciones. Ellos tuvieron que transferir sus eventos conmemorativos tradicionales de plazas centrales a unos barrios lejanos, y en algunos casos les fue prohibida la posibilidad de reunirse juntos. Pero no fueron el único grupo que ha tenido su derecho a reuniones pacíficas violado”.

“También el derecho a la libertad de asociaciones sufrió graves violaciones después de la anexión de Crimea por Rusia. Una serie de prominentes ONG´s han dejado de existir, sobre todo los que tienen relación con el área de los derechos humanos o las actividades de EuroMaidan”.

“Las parroquias que pertenecían a la Iglesia ortodoxa ucraniana del Patriarcado de Kiev han tenido, bajo presión, que cambiar su subordinación al Patriarcado de Moscú”.

“Después de la anexión de Crimea muchos destacados grupos de derechos humanos de Crimea han decidido dejar de existir o pasar sus actividades a otras partes de Ucrania. Algunos lo hicieron en protesta contra la anexión, mientras que otros fueron obligados a hacerlo debido a amenazas personales y violencia física contra sus miembros”.

En conclusión la Amnistía Internacional llamó a todas las organizaciones a registrar y comunicar todos los casos de violaciones de derechos humanos en Crimea y presentarlos para la discusión en todos los foros internacionales, tanto bilaterales como multilaterales.

 

Embajada de Ucrania en la República Argentina

23 de marzo de 2015